El 29 de febrero de 2024, la Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos (BEA) informó que el gasto de consumo personal de enero había crecido un 0,2 % mensual en dólares corrientes. Para quien lee la noticia desde otro país, importa el alcance: este indicador, conocido como PCE, recoge compras de bienes y servicios realizadas por residentes de Estados Unidos o en su nombre. [12]

No es, por tanto, una medida del consumo de América Latina ni de todos los hogares que manejan dólares. La BEA también informó una caída del 0,1 % del consumo real, descontando los cambios de precios. Ambas variaciones mensuales estaban ajustadas por estacionalidad y no anualizadas. Gastar más dólares no equivalía, en ese registro, a consumir más en términos reales. [12]

El otro informe requiere una precisión distinta. La Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) publicó el 13 de febrero que el índice de precios al consumidor urbano, CPI-U, había subido un 3,1 % interanual sin ajuste estacional. Su población de referencia abarcaba más del 90 % de la población estadounidense, pero excluía, entre otros grupos, a residentes de zonas rurales no metropolitanas. [28]

Para comparar mercados, conviene empezar por el país y la población que representa cada serie, no solo por el porcentaje. Estos informes no establecen cuánto perdió o ganó un hogar latinoamericano por inflación o tipo de cambio. Esta retrospectiva conserva las cifras publicadas en febrero, incluidas las estimaciones de la BEA hoy sustituidas por revisiones posteriores; no presenta datos actuales. [12][28]

Documentos fuente

  1. Personal Income and Outlays, January 2024 | U.S. Bureau of Economic Analysis (BEA)https://www.bea.gov/news/2024/personal-income-and-outlays-january-2024
  2. Consumer Price Index News Release - 2024 M01 Resultshttps://www.bls.gov/news.release/archives/cpi_02132024.htm