Para quienes vendían a clientes estadounidenses desde otro país, las noticias de finales de febrero de 2020 hablaban de dos momentos distintos. El día 27, la Oficina de Análisis Económico, o BEA, estimó que el producto interno bruto real había crecido a una tasa anualizada del 2,1 % en el cuarto trimestre de 2019. Era una medida de producción nacional, no de pedidos a cada proveedor. [26]
El 28 de febrero, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, reconoció que el coronavirus planteaba riesgos cambiantes para la actividad económica. También sostuvo que los fundamentos de la economía eran sólidos. Prometió emplear las herramientas de la institución según correspondiera, pero el comunicado no anunció un cambio de tasas ni fijó una fecha para hacerlo. [9]
Nuestra lectura para un exportador latinoamericano es acotada: ninguno de esos documentos permite deducir cuánto compraría un cliente estadounidense ni qué crédito tendría disponible. Tampoco describe las condiciones de todos los mercados de América Latina. Esta retrospectiva del 29 de febrero conserva la segunda estimación del PIB publicada entonces y distingue la señal de riesgo de una decisión monetaria ya adoptada. [9][26]
Documentos fuente
- Federal Reserve Board - Statement from Federal Reserve Chair Jerome H. Powellhttps://www.federalreserve.gov/newsevents/pressreleases/other20200228a.htm
- Gross Domestic Product, Fourth Quarter and Year 2019 (Second Estimate) | U.S. Bureau of Economic Analysis (BEA)https://www.bea.gov/news/2020/gross-domestic-product-fourth-quarter-and-year-2019-second-estimate
