CoDi empieza una nueva etapa en México el 30 de septiembre de 2019: los bancos participantes en el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) con más de 3.000 cuentas de clientes deben ofrecer la recepción y el procesamiento de pagos relacionados con la plataforma. Para un comercio que quiere cobrar mediante Cobro Digital, el punto de partida es una cuenta en una institución que ofrezca el servicio y un medio para generar solicitudes de pago. El Banco de México presenta CoDi como una vía para transferir recursos sin comisiones y con disponibilidad inmediata; ponerla en uso requiere conectar esas cuentas y aplicaciones con los clientes que van a pagar. [S1][S2]
La elección de la herramienta de cobro merece una consulta concreta al banco. El comunicado del Banco de México aclara que generar solicitudes de pago no es obligatorio para los participantes, aunque sí lo sea recibir y procesar los pagos en los términos anunciados. Si la institución no ofrece esa función, el cliente puede recurrir a otra aplicación, incluida la de CoDi del banco central. La presentación del lanzamiento también contempla generar e imprimir códigos QR estáticos o utilizar desarrollos que produzcan mensajes de cobro por internet. Por tanto, que una institución esté preparada para procesar CoDi no permite deducir qué herramienta de cobro pone a disposición de un negocio. [S1][S2]
Del otro lado del mostrador, quien paga necesita un dispositivo móvil con la aplicación de su institución financiera participante y una cuenta de depósito en esa misma institución. Quienes cobran y quienes pagan deben registrarse en CoDi, según la presentación del Banco de México. El sistema utiliza la infraestructura del SPEI para mover dinero entre cuentas de depósito: el código QR es uno de los medios para generar o transmitir la solicitud, no un sustituto de la cuenta. Para el comercio, esto sugiere comprobar tanto su propia preparación como la de sus clientes antes de contar con CoDi para una venta. Es una consecuencia práctica de los requisitos, no una medición de cuántos compradores pueden usarlo. [S2]
El alcance de la infraestructura bancaria tampoco mide la aceptación en las tiendas. Al anunciar el arranque del 30 de septiembre de 2019, el Banco de México señaló que las instituciones ya certificadas administraban el 99,3% de las cuentas consideradas por la regulación y procesaban el 99,7% de las transacciones menores a 8.000 pesos mexicanos realizadas por los participantes obligados. Son porcentajes sobre las cuentas y los pagos indicados, no sobre comercios que ya cobran con CoDi ni sobre la población mexicana. El propio comunicado sitúa el enrolamiento de usuarios y negocios en la etapa que comienza: informar, probar la tecnología, instalar las aplicaciones y pasar al uso cotidiano. [S1][S2]
Para el flujo de caja de un negocio, el atractivo que describe el Banco de México es recibir los recursos de inmediato, sin comisión por la transferencia entre usuarios finales. La presentación añade un servicio de notificaciones para informar a ambas partes sobre la ejecución del pago. Ese diseño no equivale a una evaluación de todos los costos de una cuenta, un dispositivo o la integración del comercio. La decisión útil al inicio es verificar con la institución qué cuenta y herramienta se van a utilizar y cómo se recibirá el aviso del pago. Los documentos del lanzamiento permiten entender ese circuito mexicano; no acreditan por sí solos ahorros concretos para cada negocio ni disponibilidad de CoDi en otros países. [S1][S2]
Documentos fuente
- Inicio de operación del esquema CoDihttps://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/miscelaneos/%7BCB1171B9-4806-04EF-D191-C57F6A082B35%7D.pdf
- CoDi: la nueva forma de pagar en Méxicohttps://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/presentaciones/%7B1CA33D18-A38C-EE29-41BF-6302A641D617%7D.pdf
